Las cifras de la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario señalan que desde 1994 (año de la crisis bancaria), el índice de morosidad del sector bancario venezolano ha venido disminuyendo, al pasar de 20% al cierre de ese año a 1,4% al finalizar el año 2011, lo que se ha traducido en una reducción de 18,6 puntos porcentuales.

El índice de morosidad es un indicador de la calidad de la cartera de créditos de cualquier institución bancaria medidad a través d la relación de la Cartera de Créditos Inmovilizada y la Cartera de Créditos Bruta. Por consiguiente mientras existan menos créditos morosos con respecto a la cartera total bruta, la cartera será de mayor calidad.

De acuerdo con las cifras publicadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI)  el Índice de Morosidad de Venezuela se encuentra entre los más bajos de toda la región latinoamericana.

Fuente Sudeban