Finanzas Digital/José Grasso Vecchio.- Resolver el problema de la vivienda, requiere, sumar esfuerzos tanto el Estado como los promotores privados y la banca. Son de gran interés, las experiencias de países como Brasil y Colombia. Hemos estudiado en particular el caso de México, donde se logró un crecimiento de hasta 750.000 viviendas anuales. Esto se consiguió mediante la conformación de un fondo mutual habitacional y una actividad vigorosa por parte del Estado al urbanizar las mejores tierras existentes, así como la participación de los promotores privados y de la banca, que financia tanto a los promotores como a quienes adquieren las viviendas.

La solución requiere de la constitución de mesas técnicas de trabajo, Gobierno-Banca-Sector privado construcción en los que se podría profundizar además de las citadas experiencias de Brasil y Colombia, con la experiencia de Panamá y Chile. Por ejemplo, si el estado urbaniza, luego el promotor privado podría construir en forma rápida y barata. Para lograrlo deben darse una serie de condiciones que resumo al final.

Se debería desarrollar un mercado secundario de hipotecas: La banca tiene en la actualidad miles de  millones de bolívares en cartera hipotecaria, que se podría titularizar y negociar en la Bolsa de Valores de Caracas o en la Bolsa Pública, para asegurar recursos a largo plazo y financiar así las adquisiciones de los nuevos desarrollos de vivienda.

¿La problemática habitacional tiene solución? La respuesta es que sí, pero para ello, se requiere del concurso de todos los sectores del país ya que en la práctica, ningún gobierno sólo, por más o menos dinero que pueda tener en un momento determinado, no puede resolver un  problema de esa magnitud y por supuesto, se deben dar una serie de supuestos que vamos a enumerar.

La solución requiere de diálogo, de mesas técnicas de trabajo, también de evitar las generalizaciones, existen muchas personas serias y dispuestas a colaborar para que la mayoría de los venezolanos puedan tener viviendas dignas. Sin lugar a dudas, impulsar un plan de vivienda tendrá además un efecto dinamizador de la economía por el poderoso efecto que tiene la construcción en el tema del empleo y como generador de mayor actividad económica.

El problema no se vá a resolver con unos créditos obligatorios más o menos. En síntesis, el problema de la vivienda se puede resolver en el mediano plazo pero con soluciones inmediatas en el corto plazo; la solución implica que el estado asuma el financiamiento de la compra de viviendas dentro de los estratos de hogares con ingresos más bajos, ya que en la gran mayoría de los casos no son financiables por la banca, incrementar los aportes al sector vivienda y hábitat, actualizar el monto de los subsidios vigentes, adoptar un programa masivo de habilitación de tierras urbanas que genere un flujo continuo, estable y ordenado de parcelas urbanas dotadas de todos los servicios, establecer un plan de suministro de insumos y maquinarias y equipos para la construcción que garantice su disponibilidad a precios razonables, establecer incentivos fiscales para la construcción de viviendas, simplificar la permisología asociada a la construcción y facilitar trámites ante los registros para la protocolización de créditos hipotecarios y creación de un mercado secundario de hipotecas que permite asegurar la disponibilidad de fondos para el largo plazo.