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China promulga la ley de seguridad que pretende reprimir la disidencia en Hong Kong

China promulga la ley de seguridad que pretende reprimir la disidencia en Hong Kong
junio 30, 2020

La dirección de la Asamblea Nacional Popular (el Parlamento chino) ha promulgado este martes la nueva ley de Seguridad Nacional para Hong Kong, tras una tramitación a toda velocidad, según informan medios del territorio autónomo. La temida medida, que ya ha firmado el presidente chino, Xi Jinping, y entrará en vigor hoy mismo, introduce los mayores cambios al marco legal y el modo de vida del centro financiero internacional desde que la antigua colonia británica regresó a la soberanía china en 1997, y sus críticos consideran que asesta un golpe mortal al régimen de libertades que China se comprometió a garantizar hasta 2047 en el territorio autónomo.

Toda la tramitación se ha llevado a cabo en solo 40 días, una celeridad insólita en el burocrático sistema parlamentario chino, y en la mayor de las opacidades. Hasta el momento no se ha dado a conocer el texto de la ley, que castiga comportamientos “independentistas, terroristas y subversivos” y la “injerencia extranjera”. Dado que no ha habido un proceso de consultas públicas –ni siquiera miembros del gobierno autónomo hongkonés han podido ver el borrador– se desconoce qué penas impondrá, aunque según medios estatales chinos incluirán la cadena perpetua. También autoriza, por primera vez desde el regreso del enclave a la soberanía china en 1997, la operación de los servicios de seguridad de la China continental en la antigua colonia británica.

Su aprobación enfrenta a China con Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido, muy críticos con la medida. Washington había advertido que retiraría el estatus especial comercial que concedía a Hong Kong, al considerar que la nueva ley elimina el alto grado de autonomía del enclave acordado entre Pekín y Londres en las negociaciones de traspaso de la soberanía. Inmediatamente después de conocerse la aprobación, ha anunciado que dejará de exportar material de Defensa o de uso dual —con posible uso civil o militar— al enclave. “No podemos arriesgarnos a que estos bienes caigan en manos del Ejército chino, cuyo objeto es mantener la dictadura del Partido Comunista de China de la manera que sea”, ha tuiteado la portavoz del Departamento de Estado, Morgan Ortagus. Horas más tarde, el Ministerio de Exteriores chino prometía responder con medidas de represalia.

Las reacciones internacionales de protesta se multiplicaban a lo largo del día. El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, calificó de “deplorable” la decisión y la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, afirmó que el bloque estudia con socios internacionales medidas de respuesta. El ministro de Exteriores británico, Dominic Raab, ha reiterado la oferta de pasaportes para los hongkoneses nacidos antes del traspaso de la soberanía y sus familiares. En Tokio, el Gobierno japonés ha calificado la aprobación de la ley como “extremadamente lamentable”.

La norma se publicará este mismo día en el boletín oficial de Hong Kong, el paso final para que entre en vigor en el enclave. Ya estará, por tanto, activada este miércoles 1 de julio, cuando se cumple el 23 aniversario del traspaso de la soberanía. La policía ha vetado, por razones de salud pública debido a la pandemia, la manifestación de protesta que se celebra cada año. Se prevé, no obstante, que se lleve a cabo algún tipo de concentración ciudadana, que podría convertirse en la primera piedra de toque de la medida.

“A la luz de los riesgos para la seguridad nacional cada vez más pronunciados que encara el territorio autónomo, la aplicación de una ley de seguridad nacional por parte del Estado es necesaria y urgente”, ha declarado la jefa del gobierno autónomo hongkonés, Carrie Lam. “La legislación es un paso importante para mejorar el sistema institucional Un País, Dos Sistemas (que garantiza el régimen de libertades en el enclave) y para restablecer la estabilidad en la sociedad de Hong Kong lo antes posible”.

No por esperado, el anuncio de la promulgación dejó de caer como un monumental jarro de agua fría entre los simpatizantes del movimiento prodemocracia en Hong Kong. A lo largo del día, muchos procedían al borrado sistemático de las cuentas que habían creado en redes sociales en defensa de las protestas del año pasado, aunque la inmensa mayoría fueran anónimas. Desaparecían desde nicks divulgadores de soflamas a cuentas especializadas en dar a conocer el arte de las protestas.

Desaparecían también partidos políticos enteros. El activista y antiguo líder estudiantil Joshua Wong, que había asegurado que sería un “objetivo preferente” de la nueva ley, anunciaba su salida de la formación que fundó, Demosisto, junto al resto de sus jóvenes dirigentes. Poco más tarde, el partido declaraba por redes sociales su disolución. Otras dos formaciones, el Frente Nacional de Hong Kong y Studentlocalism, de simpatías independentistas, han dado a conocer que cesarán sus actividades en el territorio autónomo y solo operarán desde el extranjero.

“Incluso bajo los malos vientos del mandato directo y autoritario de China, los hongkoneses seguiremos luchando por nuestras libertades y democracia para las próximas generaciones. Cuando la justicia fracasa, nuestra lucha continúa”, ha tuiteado Wong.

Con esta ley, Pekín busca impedir una repetición de las protestas, en ocasiones violentas, que el año pasado paralizaron el enclave y que solo se detuvieron debido a la alerta sanitaria contra la pandemia de coronavirus. La medida también puede tener un impacto en las elecciones legislativas hongkonesas del próximo septiembre, en las que por primera vez la oposición demócrata tenía visos de lograr la mayoría en el Parlamento local. La nueva norma puede hacer más fácil el inhabilitar como candidatos a algunos representantes de la oposición.

La polémica medida no solo permitirá las operaciones de los servicios de seguridad chinos en Hong Kong, que establecerán una oficina en el territorio para “supervisar, guiar y apoyar” al Gobierno autónomo. También les concederá jurisdicción sobre “un muy pequeño número de delitos que pongan en peligro la seguridad nacional en determinadas circunstancias”, según había adelantado la agencia Xinhua en un resumen la semana pasada. Xinhua no aportó detalles sobre cuáles serían esas circunstancias.

La nueva ley, que quedará inscrita en un anexo de la miniconstitución hongkonesa y por ello primará sobre otras normas ya existentes en la antigua colonia, borra las fronteras en el principio de la separación de poderes. La potestad de nombrar a los jueces en las causas relacionadas con la seguridad nacional corresponderá a la jefa del Gobierno autónomo, cuando hasta ahora las designaciones correspondían al Poder Judicial.

La Ley Básica, la miniconstitución hongkonesa, prevé que el territorio autónomo desarrolle su propia legislación de seguridad nacional. Pero las manifestaciones de protesta contra un primer intento en 2003 obligaron a archivar aquel proyecto de ley.

Fuente: El País






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