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Torino Economics: Perspectivas de la recuperación de la economía peruana tras la pandemia de COVID-19

por egrasso

Luego de registrar un crecimiento de 3,1% anualizado entre el 2014 y el 2019, la economía peruana no escapó a los efectos negativos que ocasionó la irrupción del COVID-19, tras la paralización de muchas actividades productivas como parte de las políticas implementadas por las autoridades para frenar la propagación del nuevo coronavirus que tuvo sus inicios en China a finales de 2019 y que se expandió al resto del mundo durante este año.

Bajo este contexto, Torino Economics, la unidad de investigación de la consultora financiera Torino Captial, señala en su más reciente informe sobre la economía peruana que la aparición del virus cambió bruscamente la orientación del crecimiento llevando a la economía a una recesión.

De igual modo, destaca el desplome de la actividad productiva en el segundo trimestre, situación que conllevó al gobierno del presidente Martín Vizcarra a implementar un plan fiscal, entre los de mayor magnitud en la región, en procura de una recuperación económica sostenible.

Impacto del COVID-19 en los principales sectores económicos

 En el transcurso del segundo trimestre del año, la economía peruana presentó una contracción de 30,2% en comparación con el mismo período del año anterior, a raíz de las medidas adoptadas por el Gobierno para frenar el avance del coronavirus, según informó el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) en el informe técnico denominado “Comportamiento de la Economía Peruana”, destaca Torino Economics.

Añade la consultora financiera que el comportamiento de la economía en Perú fue catalogado como la caída más pronunciada entre las economías de igual o mayor tamaño. La contrcción de 30,2% del Producto Interno Bruto (PIB) abarcó de forma general a los sectores productivos, siendo los más afectados las actividades relacionadas con la minería y la manufactura, las cuales registraron los peores valores en términos de volumen de producción a principios de dicho trimestre.

Bajo este escenario, Torino Economics explica en su informe sobre Perú que el comportamiento descrito previamente se debe a la importancia que tienen en la economía de la nación sudamericana actividades como la minería, la agroindustria y pesca, las cuales se han visto afectadas en medio de la pandemia.

Si bien industrias como la minería y la pesca se recuperaron rápidamente después de que el Gobierno aliviara las restricciones en mayo, los sectores de servicios y minoristas han quedado rezagados y muchas de las pequeñas empresas que constituyen la columna vertebral de la economía se han visto obligadas a detener sus operaciones, de acuerdo con un informe de Bloomberg, sostiene Torino Economics.

Además, se destaca que la actividad económica en Perú depende principalmente de dos factores: la inversión privada y las exportaciones. Por lo que, en el 2020, la irrupción de la pandemia COVID-19 y la caída en el comercio internacional por las interrupciones en las cadenas de valor a nivel mundial, han contribuido a la contracción del PIB.

Sector Informal y Tasas de Desempleo

La tasa de empleo informal para 2019 se ubicó en 66,1%, esto caracteriza a Perú como un país con gran nivel de informalidad. La llegada del COVID-19 a ese país en el 2020 ocasionó un incremento en las cifras de desempleo durante el primer semestre del año, con esto, en Lima Metropolitana entre enero y junio de 2020 el indicador registró un promedio de 9,9%, siendo el segundo trimestre el más afectado con una tasa de 12,8%.

Al incrementarse el desempleo en el país, el comercio informal registró un incremento, situándose en 67,4% en el segundo trimestre. Para marzo de 2020, el sector de trabajadores formales experimentó una variación de -0,67% anualizada, muchas de las actividades tuvieron que migrar al sector informal.

No obstante, dada la coyuntura del COVID-19 y las medidas tomadas por el gobierno en busca de disminuir los casos, ambos sectores (formal e informal) se vieron afectados.

Con respecto al Índice de Precios al Consumidor, en el segundo trimestre registró la variación más baja de los datos reportados, alcanzando una variación mensual de, 0,18% en junio, reflejando los efectos del cierre económico que contribuyó a una caída en el consumo doméstico, señala Torino Economics.

Previsiones sobre el crecimiento

Los principales indicadores económicos reflejados por Perú durante su segundo trimestre han mostrado el impacto de la pandemia sobre la economía, en la que se refleja una debilidad estructural en sus sistemas de salud, lo cual ha impedido contener de manera efectiva el spread del virus en el país siendo el que reporta una de las tasas de contagio más alta en la región.

A su vez, la caída en la demanda a nivel mundial también ha tenido sus repercusiones, mostrando una reducción en el índice de comercio superior al 50%, al pasar de 140,4 a finales del primer trimestre a 68,9 al principio del segundo trimestre, siendo principalmente derivado de la disminución en las exportaciones en un 31,9% a principios del segundo trimestre.

De esta forma, Torino Economics, estima que al cierre del año 2020 el PIB real muestre una contracción del 11,9%, producto de un descenso en sus componentes, en el cual el consumo tendrá una variación de -8,3%, la inversión de -17,2%, mientras que las exportaciones e importaciones se esperan que caían un 17,4% y -18,0% respectivamente.

Dicha caída en el consumo de los hogares, así como la menor inversión fija y la debilidad de las exportaciones hace que se prevea que cualquier posibilidad de recuperación en el corto plazo sea afectada.

Sin embargo, pese a esta contracción generalizada de la economía peruana, se estima que para el 2021 Perú obtenga una tasa de crecimiento superior al 4% del promedio regional. Así, desde Torino Economics, se prevé que la tasa de crecimiento para el 2021 se encuentre en 7,3%.

Impacto fiscal de la emergencia

La llegada del COVID-19 a Perú ha significado un impacto sustancial en las cuentas gubernamentales peruanas. En el segundo trimestre, los ingresos del Gobierno General cayeron en términos reales por 37,4% en comparación al mismo periodo del año anterior.

En primer lugar, los ingresos tributarios cayeron en 36,4% debido a las medidas de aislamiento social y la menor actividad económica registrada en el país, además de las medidas de alivio tributario.

En segundo lugar, un peor entorno en el comercio internacional llevó a una caída en las importaciones del país, impactando en la recaudación de los impuestos al consumo y los aranceles.

A su vez, la caída en los precios de las materias primas, tales como el cobre y el petróleo, llevaron a una caída en el Gravamen Especial a la Minería (-84,6%) y a las regalías petroleras (-70,8%).

Por otro lado, el aumento de 6,2% en los gastos corrientes por las medidas de emergencia fueron contrarrestados por la gran disminución de 68,1% en los gastos de capital o inversión del gobierno.

En total, los gastos no financieros del gobierno disminuyeron en términos reales 10,3%, explicado entonces por una interrupción de los proyectos de inversión pública del gobierno, más un cambio en la asignación de los gastos hacia la emergencia sanitaria. Sin embargo, la caída más que proporcional de los ingresos fiscales hicieron que el sector público no financiero (SPNF) registrara un déficit primario de 5,2% del PIB. Si se cuentan los pagos de intereses, el SPNF registró un déficit 6% del PIB.

En este sentido, Torino Economics estima que el déficit público peruano podría cerrar en 7,6% del PIB este año, Este escenario de déficit se verá reflejado en un aumento de la deuda pública.

Deuda por encima del límite legal, ¿queda espacio fiscal para la reactivación?

Al cierre del segundo trimestre del año, la deuda pública se situó en 29,5% del PIB, un 3,8% más que el segundo trimestre del 2019. Este punto es importante, porque empieza en comprometer la regla financiera regida en el Marco de la Responsabilidad y Transparencia Fiscal, donde la deuda pública no debe rebasar el 30% del PIB, o 34% en casos excepcionales de volatilidad. Además, este mismo marco establece que el déficit fiscal no podría ser mayor al 2,1% del PIB este año y 1,8% del PIB para 2021.

Sin embargo, la declaración del estado de emergencia y el Decreto Legislativo N° 1457 excluye a los años 2020 y 2021 de la aplicación de las reglas fiscales previstas, con el objetivo de contrarrestar los efectos del COVID-19 en el país.

Según el gobierno peruano, la deuda podría ascender a 38% para finales de 2020. Desde Torino Economics se espera que llegue a niveles de entre 39 y 41% el año que viene.

Sectores en recuperación

A pesar de haber registrado en términos de volumen de producción los peores resultados en el año en curso, el sector minería e hidrocarburos han comenzado a reactivarse a finales del segundo trimestre aumentando su volumen de producción de 111,71 unidades recuperables en abril a 164,38 unidades recuperables en junio para el cobre, por su lado el oro y la plata también registran incrementos en el volumen entre abril y junio.

De acuerdo al Banco Central de Reserva del Perú (BCR), se estima que la recuperación económica empezaría en el tercer trimestre del 2020, aunque el PIB volverá a crecer a niveles superiores antes de la pandemia a finales de 2021 que, se estima tenga una tasa de crecimiento más alta de Latinoamérica para el siguiente año.

Entre los sectores, el sector minero viene en camino de recuperación, específicamente con la subida de los precios del cobre que es explicada, en primera instancia por el apoyo fiscal recibido por varios países y, en segundo lugar, por la reactivación de la economía china que es el más grande consumidor de cobre en el mundo.

Esto traerá altos beneficios para la economía del Perú que podrían traducirse en mejores resultados durante el tercer trimestre de 2020.

Por otro lado, el sector agricultor está en recuperación. En el mes de junio, el presidente Martín Vizcarra ha anunciado un programa de reanudación de actividades económicas, en el que el sector agricultura se encuentra en la fase 2 de ese programa.

Por este motivo, a partir de finales del segundo trimestre el sector agricultura se encuentra registrando incrementos en su producción, además incentivado por el programa de créditos “Reactiva Agro” que el ejecutivo aprobó para dicho sector, señala Torino Economics.

Enfoque de Torino Economics

Se espera que el próximo año y, en menor medida, la segunda parte de este año, el gobierno destine mayores recursos a la recuperación económica. Ya la administración peruana ha iniciado procesos importantes para conseguirlo como la reactivación de las contrataciones de bienes, servicios y obras públicas, el programa Arranca Perú y el Plan Nacional de Infraestructuras.

Con varias actividades importantes del país en recuperación, pero con un auge en el desempleo y la informalidad, el efecto neto podría significar que el gobierno tendrá menos espacios para la recaudación, lo que llevará a un aumento de la deuda pública.

Este riesgo fiscal podrá demandar una mayor estabilidad política, a la espera de que el gobierno pueda controlar la curva de la pandemia en el país. El gobierno debe estabilizar su crisis por varios frentes, dando garantías de transparencia fiscal y equilibrando a la reactivación económica y la salud.

A su vez, el gobierno deberá luchar contra la evasión fiscal, dado el aumento de la informalidad en el país y la necesidad de que los ingresos tributarios aumenten para financiar sus nuevos gastos de emergencia, concluye Torino Economics en su informe sobre las perspectivas económicas en Perú.

 

 

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