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Torino Economics : Luis Arce, el candidato de Evo Morales recupera el poder en Bolivia a un año de tensiones políticas y de crisis económica

Torino Economics : Luis Arce, el candidato de Evo Morales recupera el poder en Bolivia a un año de tensiones políticas y de crisis económica
octubre 21, 2020

Las elecciones generales realizadas el domingo 18 de octubre en Bolivia despertaron el interés de la sociedad boliviana y también de la comunidad internacional. En la misma, Luis Arce, candidato apoyado por el expresidente Evo Morales y el partido Movimiento Al Socialismo (MAS), junto a Carlos Mesa, quien contaba con el respaldo de la coalición Comunidad Ciudadana (CC), se disputaron la presidencia de la nación sudamericana, tras los polémicos comicios del año 2019 que ocasionaron una crisis política que forzó la salida de Morales, tras casi 14 años en el poder.

Bajo este escenario, en el país se desarrolló en los últimos meses una etapa de altas tensiones políticas, que se caracterizaron incluso en contradicciones dentro del propio gobierno interino del país, que se han traducido en la salida de varios ministros del gabinete de Jeanine Añez, incluyendo al ministro de economía, sostiene Torino Economics, la unidad de investigación de la consultora financiera internacional Torino Capital, en su último reporte sobre Bolivia.

Añade el reporte que los comicios del domingo generaban incertidumbre en torno a la posibilidad de crear las condiciones políticas y económicas necesarias para iniciar el camino a una “rápida” recuperación en el país, ya que el próximo Presidente de Bolivia tendrá que enfrentar una de las crisis políticas y económicas más complejas que ha enfrentado Bolivia en su historia reciente, señala Torino Economics.

Balance poselectoral

Resultados a boca de urna dan la victoria a Luis Arce

De acuerdo con Ciesmori, encuestadora local, mediante las cadenas de televisión locales Unitel y Bolivisión, el candidato Luis Arce del MAS habría ganado las elecciones del domingo 18 de octubre con el 52,4% de los votos, seguido por el candidato Carlos Mesa del partido político de centroizquierda, Comunidad Ciudadana, con un 31,5%.

Por su lado, la institución de investigación Jubileo, de acuerdo con su encuesta, otorga al candidato del MAS un 53%, mientras que el candidato de CC obtenía un 30,8%.

A pesar de que el recuento oficial de votos aún no se ha completado, los resultados preliminares indican que el MAS podría haber ganado la elección presidencial en la primera vuelta. Con estos resultados, el candidato y aliado de Evo Morales obtendría más del 40% de los votos y superaría el 10% de diferencia con el candidato en segundo lugar, Carlos Mesa.

No obstante, hay que tener en consideración que los resultados del conteo rápido son estadísticos y pueden presentar errores, destaca Torino Economics.

Resultados oficiales

Antes del proceso comicial, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) decidió a última hora utilizar un nuevo sistema de conteo rápido debido a que las últimas pruebas realizadas, al que se tenía previsto, no permitían tener la mayor seguridad del conteo.

“El TSE ha efectuado, en el transcurso de las últimas semanas, las pruebas y simulacros para el DIREPRE (siglas del nuevo sistema de Difusión de Resultados Preliminares). Y queremos informar al país que los resultados de las pruebas no nos permiten tener la seguridad de la difusión completa de los datos que ofrezcan certidumbre al país” explicó la institución.

Por lo que, no se preveía que se contara con los resultados oficiales para el domingo en la noche o incluso para el lunes, según la institución los resultados definitivos se conocerían entre el martes 20 y el miércoles de octubre, señala Torino Economics en su reporte.

Pronunciamientos: indicios de un bajo riesgo de violencia postelectoral

Entre reconocimientos, la propia presidente interina del país, Jeanine Áñez, felicitó vía Twitter al señor Arce quien daba por sentado como el ganador oficial, además comentó que el recién electo para el cargo presidencial debe gobernar teniendo en mente a Bolivia y la democracia. Por su lado, el candidato Carlos Mesa en un pronunciamiento el 19 de octubre reconoció su derrota ante Luis Arce, destacando su amplia ventaja, y manifestó que no espera una modificación significativa después del resultado oficial.

Luis Arce, por su parte, declaró que “Hemos recuperado la democracia. Vamos a avanzar en nuestro proceso de cambio reconociendo nuestros errores”, en una rueda de prensa dada media hora después de darse a conocer los resultados preliminares. Explicó que su objetivo es el de “trabajar, llevar adelante nuestro programa. Vamos a construir un Gobierno de unidad nacional, vamos a construir la unidad de este país”.

El expresidente Evo Morales tuiteó que “Se ha producido una victoria contundente del MAS-IPSP. Nuestro movimiento político tendrá la mayoría en las dos cámaras. Hemos vuelto millones, ahora vamos a devolver la dignidad y la libertad al pueblo”. Tuto Quiroga, expresidente de Bolivia, reconoció los resultados, al expresar: “A la espera del lento cómputo oficial, conteo rápido muestra que Luis Arce y David Choquehuanca serán los próximos mandatarios de Bolivia. Más allá de mis enormes diferencias, como demócrata, los felicito y les deseo éxito, ante el enorme desafío económico que se avecina”.

Por su parte, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) felicitó al MAS por el resultado de la elección. “El pueblo de Bolivia se ha expresado en las urnas. Felicitamos a Luis Arce y David Choquehuanca deseando éxito en sus labores futuras. Estoy seguro de que desde la democracia sabrán forjar un futuro brillante para su país. Un reconocimiento al pueblo boliviano”.

Tensión política y situación económica

Antes de la irrupción del COVID-19, el país entró en una crisis política tras los señalamientos contra el expresidente Evo Morales que lo acusaban de cometer fraude electoral en las elecciones generales realizadas el 20 de octubre de 2019, ocasionando una serie de protestas en su contra.

Tras 21 días de manifestaciones, Morales convocó a unas nuevas elecciones, las cuales también fueron denunciadas como “fraudulentas” por parte de la Organización de Estados Americanos (OEA).

El expresidente ya había tenido cuestionamientos luego de que la población, a través de un referéndum, manifestara su desacuerdo con la posibilidad de que Morales se postularse a estas elecciones, y este, a través de un fallo favorable del Tribunal Supremo del país, lo hiciera igualmente.

En este contexto, a los pocos días, las Fuerzas Armadas del país le solicitaron al mandatario la renuncia a su cargo, acción que tuvo lugar el 10 de noviembre de 2019.

Ante la ausencia del Presidente, el 12 de noviembre, la segunda vicepresidenta de la Cámara de Senado, Jeanine Añez, se proclamó presidenta interina del país, según lo previsto en la Constitución.

La estadía en el poder de Morales, que duró 13 años y 9 meses en la presidencia, coincidió con el mejor desempeño de la economía boliviana en décadas, con políticas sociales que lograron reducir la desigualdad y la pobreza. La pobreza extrema cayó de 38% a 15% en su mandato, mientras que el salario mínimo pasó de significar USD 60 a USD 310 en el mismo período.

Por su parte, la economía experimentó crecimientos anuales promedios de 4,9% durante sus mandatos con un aumento de la deuda externa del país en 132%.

Sin embargo, este comportamiento del llamado “milagro boliviano”, ya había comenzado a evidenciar un desgaste, con una desaceleración en el crecimiento económico desde el 2014, el cual se exacerbó en el 2019, con un crecimiento del Producto Interno Bruto del 2,2%.

De esta forma, con la llegada del COVID-19 y las medidas de distanciamiento social que implicó una paralización de las actividades económicas, hicieron que esta tendencia se acentuara, provocando que la economía boliviana experimentara una caída anual del 10,5% de su PIB en el segundo trimestre del año, conllevando a su vez a la primera recesión del país después de 40 años, explica Torino Economics en su reporte.

Perspectivas de las agencias calificadoras de riesgo

A propósito de la recesión económica, la calificadora Moody’s prevé un período prolongado de inestabilidad e incertidumbre política “dado el débil marco institucional y de gobierno de Bolivia, con una sociedad altamente polarizada y un tejido social frágil”.

De tal forma, de acuerdo con su último reporte, obtuvo una calificación el pasado 22 de septiembre de “B2”, viéndose reducida desde “B1”, esto último debido al menor ingreso de divisas percibidas por la venta de hidrocarburos, así como la incertidumbre política.

Del mismo modo, Fitch Ratings rebajó a “B” la calificación crediticia de Bolivia que, de acuerdo con su reporte, fue resultado de un deterioro en las perspectivas de crecimiento del país y las tensiones políticas.

Ciertamente, las tensiones políticas son altas, actualmente existe una división en el gobierno interino del país, llevando a la salida a varios ministros del Gabinete, incluyendo al ministro de economía, además, las tensiones aumentan a medida que las elecciones se acercan, avivando la incertidumbre de una rápida recuperación económica en el país que, en efecto, indistintamente quien gane las elecciones enfrentará una de las peores crisis en el último siglo de Bolivia, explica Torino Economics citando a Moody’s.

Agendas económicas planteadas por Luis Arce y Carlos Mesa

El escenario económico cambió sustancialmente desde la aparición del nuevo coronavirus llevando a los candidatos presidenciales a replantear sus propuestas de gobierno, no obstante, pese a que el COVID-19 ha tenido un fuerte impacto en la economía boliviana, hasta los momentos solo dos partidos actualizaron su plan de gobierno tomando en cuenta el impacto del COVID-19. Es importante aclarar, dado el calendario electoral, que los partidos y agrupaciones políticas no pueden presentar un nuevo programa de gobierno ente el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Sin embargo, tanto el partido Movimiento Al Socialismo (MAS) con su candidato presidencial Luis Arce, como el partido Comunidad Ciudadana (CC) con su candidato presidencial Carlos Mesa, siendo además los candidatos más fuertes de acuerdo con las encuestas presentaron documentos adicionales donde proponen lo siguiente:

Luis Arce, ante el COVID-19 señaló que se propone una mayor industrialización que reactive a la economía y, para alcanzar esto, declaró en el medio británico Financial Times, será fundamental la ayuda a través de los recursos facilitados por parte de los organismos financieros multilaterales, al menos por dos años.

También se planteó la posibilidad de implementar un tributo a la riqueza que generaría al menos USD 400 MM; este último, será un impuesto a las grandes fortunas y afectaría alrededor de 0,01% de la población boliviana.

Además de los planes de industrialización como estrategia para reactivar la economía, la actividad en Bolivia se enfocará, de acuerdo con el candidato presidencial, a mejorar la actividad agropecuaria y el fomento de empleos, añade que persistirá en una agenda de trabajo con tendencia social, enfocándose directamente en la juventud como parte del futuro sostenible para el país latinoamericano.

Por su parte, las propuestas de Carlos Meza durante la campaña electoral planteaban la mejora en los distintos sectores económicos con base a la tecnología.

En este sentido, Mesa resaltó la elevada tasa de empleo informal (que no percibe beneficios laborales ni paga impuestos) siendo la más alta de toda la región, poniendo énfasis en la creación de oportunidades de empleo dentro de la economía formal.

Mesa indicó que las tasas de pobreza y desempleo se han visto incrementadas en medio de la incidencia de la pandemia, por lo que la agenda económica se concentrará en cambios de estrategias para estabilizar dichas variables socioeconómicas. En el corto plazo, en función de alcanzar la recuperación económica, el proyecto de Mesa propuso continuar con la inyección de recursos a través de cuatro fondos que proponen el financiamiento parcial de la reprogramación de créditos, estos son:

  • Fondo de Reactivación Post COVID-19 (Fore)
  • Fondo de Garantía Sectorial (Fogasec)
  • Fondo de afianzamiento de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (FA-BDP)
  • Fondo de Garantía para el Crédito de Vivienda Social y Solidaria (Forgaviss).

Enfoque de Torino Economics

Si bien aún se espera por los resultados oficiales, que podrían publicarse entre el martes 20 y el miércoles 21 de octubre, los resultados de las encuestas a boca de urna reflejarían una contundente victoria, en primera vuelta, a favor del MAS.

Bolivia continuaría entonces en manos del partido del expresidente Evo Morales. La mayoría de las encuestas preveían un resultado electoral en el cual se tendría lugar una segunda vuelta entre Arce y Mesa, por lo que estos resultados han sido sorpresivos para el país y la comunidad internacional.

Se esperarán los resultados oficiales para saber si el MAS logra validar más del 50% de los votos, lo que le daría una mayoría absoluta en el Congreso.

No obstante, el panorama político en Bolivia se encuentra en una situación crítica, donde el impacto de la pandemia ha afectado a la economía, viéndose reflejado principalmente en el crecimiento de su PIB real, en la que el FMI prevé una tasa de crecimiento anual de -7.9% para el presente año.

En este sentido, Torino Economics estima una tasa de crecimiento similar, de -7,4%. Asimismo, bajo las actuales condiciones, se espera que el país presentará un aumento en el desempleo urbano en 5,5%, con un incremento en su deuda externa pública en 18% (34,25% del PIB) y una caída en la inversión real en 21,7% en el país para el 2020, lo que la posiciona en un escenario poco alentador.

 






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