Hay que fortalecer el patrimonio de los bancos para que puedan financiar la reactivación económica

Víctor Álvarez R.- La combinación de bajas tasas de interés, inflación y alza del dólar hizo de la especulación cambiaria un gran negocio. Tras la fachada de créditos comerciales un buen porcentaje de las captaciones al público iba a parar al mercado paralelo, presionando el precio de la divisa.

Para el ciudadano de a pie, endeudarse a tasas de interés por debajo de la inflación para comprar un televisor, una nevera o simplemente dólares, resultó ser un gran negocio que se hizo a expensas del activo de la banca, cuyos saldos a cobrar en bolívares se volvían sal y agua debido a la inflación.

El BCV autorizó sincronizar los préstamos en bolívares con el precio del dólar. Así, cada vez que el dólar sube el saldo a pagar en bolívares también sube y absorbe la ganancia cambiaria, desestimulando la especulación en divisas. Pero también da al traste con los incentivos al consumo, toda vez que quien compre una nevera tendrá que vender la cocina para poder pagar el crédito.

¿Qué resultado dio esta medida de indexar los créditos en bolívares al comportamiento de la tasa de cambio? ¿Mejoraron los indicadores de la banca? ¿Se alivió la presión sobre el mercado cambiario? ¿O por el contrario aumentó la morosidad y se deterioró aún más la cartera crediticia de la banca?

Al eliminar el control de cambios, la conversión del patrimonio de la banca de bolívares a dólares ya no se hace con una tasa de cambio oficial sobrevaluada que aumentaba artificialmente el patrimonio de la banca, sino con una tasa más cercana a la realidad del mercado cambiario. Así, a medida que la tasa de cambio aumente, el patrimonio de la banca en dólares será menor.

¿Cuál es el efecto que ha tenido el abandono del control de cambios en el sector bancario y financiero? ¿Cuál es el impacto que puede tener la dolarización financiera sobre el patrimonio de la banca? ¿Qué medidas son necesarias para fortalecer el sistema bancario y financiero?

El gobierno abre el mercado interno a las importaciones, abandona los controles de cambio y de precios, desregula la economía, permite la dolarización transaccional, privatiza empresas públicas y abre a la inversión extranjera los sectores de petróleo, gas y minería. Pero el sistema financiero nacional no tiene mucho margen de maniobra para recapitalizarse a fin de atender la mayor demanda de crédito que surja de una eventual recuperación de la economía.

¿En este contexto de apertura y liberalización que lleva a cabo el gobierno sería viable y conveniente abrir el sector bancario y financiero a la inversión extranjera? ¿Cuáles serían las oportunidades y cuáles las amenazas?

Para responder a estas preguntas hemos invitado a Tamara Herrera, directora y economista jefe de Síntesis Financiera, quien ha hecho una contribución muy importante al análisis del sector financiero y del impacto de las políticas públicas sobre los mercados y negocios, así como el análisis de riesgo país de Venezuela. Su calificada opinión es muy solicitada por las empresas nacionales y multinacionales. Vea la conversación con Tamara Herrera en la serie “Diez conversaciones estelares con diez de los mejores economistas de Venezuela” por canal YouTube de #PedagogíaEconómica https://youtu.be/FuZ4Vj0cA2A

@victoralvarezr

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